top of page

I.S.O (Ideas Sin Oscuridad)

  • Foto del escritor: Contenido Línea Prensa - El Ágora
    Contenido Línea Prensa - El Ágora
  • 30 abr 2020
  • 3 Min. de lectura

En una finca sentí la verdadera soledad, ahogado en el alcohol y perdido en medio de vagos recuerdos y pensamientos del más allá, fue donde me puse a reflexionar sobre el cómo perdí el control de mi vida; ya no recuerdo ni como pasó, solo sucedió.


Aparentemente, de alguna manera soy feliz aún cuando la depresión se apodera de mí. En medio de la noche observo la luna, ella me evoca infinitos recuerdos. Un día causó un "flashback" de cuando era niño, me llevó a aquellas noches en las que subía a una terraza, me tumbaba a escuchar música, contemplaba su belleza y al mismo tiempo pensaba en mi futuro.


Recordando en esa pequeña parte de mí, con la mitad de mi cerveza en mano y con mi madre al lado, a quien le digo que vinimos a ver los finales, pienso en la frialdad de la noche, en los rayos de luces, las piedras, en el como se apagan las sombras y me digo, bailemos mirando el asome, pintemos los cuerpos con barros curando los demonios. Sé que aún no ha muerto el sol, pero me siento corrupto de tanto conocimiento, de tanta injusticia y soledad. Es en ese momento que recito aquel poema que le dedique a esa chica que fue tan especial conmigo, se los mostraré, los titule "Crudos con amor"


"Chiquilla morena de afables ojos,

cuando llegue el momento de usar la navaja

no me turbaré y no te echaré la culpa.

En vez de eso, recordaré los besos

nuestros labios crudos con amor

y cómo tú me diste todo lo que tenías

y cómo yo te ofrecí

cuanto quedaba de mí,

y recordaré tu pequeño cuarto,

tu tacto, la luz de la ventana,

tus grabaciones, tus libros,

nuestro café de la mañana,

nuestras tardes, nuestras noches,

nuestros cuerpos echados juntos durmiendo,

las diminutas corrientes prolongadas

continuas e incesantes.

tu pierna, mi pierna,

tu brazo, mi brazo,

tu sonrisa y tu calor

que me hizo reír de nuevo.

Chiquilla morena de afables ojos,

tú no tienes ninguna navaja,

la navaja es mía

pero no la usaré aún".


Mis pensamientos siguen siendo vagos en el mundo, aún quiero salir de esta corrupción que me agobia en la noche iluminada. Por un momento pensé en que los niños con una dieta alta en riñas, crecen fuertes a falta de vitaminas. Quiero estar preso acá de dónde sale tanta nea, el barrio es un imán y aunque me digan: "no te quedes", yo sé que me voy a quedar, pues hace rato ando esperando tu visita conyugal.


Él, quien murió por mis pecados aún sin yo haber nacido, es testigo de todo lo que por mi mente ha pasado, fui condenado a vivir entre prepagos, hijos no planeados, policías, doctores, sabios y bandidos. Señora mía, nadie nace malo; el amor es congénito, lo demás es aprendido.


Me siento con una cerveza en mano y pienso: los precios están por los aires, todavía no creo que con lo de mis impuestos se pague el nuevo juguete del alcalde; aquel gran helicóptero con el que seguro de algún modo van a vigilarme. Sentado, pienso de nuevo, doy un trago a mi bebida y digo: salud por los compadres en la cárcel y por los que están presos pero de la calle… En fin, pues que siga el baile.


Después de esos últimos tragos expresé todo aquello que en algún momento escondí a mi madre. Recuerdo que estaba en conflicto con el daño que su influencia me provocaba, y aunque a veces yo también hice eso de abusar de mis emociones llenas de resentimiento (resentimiento convertido en depresión) no considero que hubiese sido de la misma manera en que ella actuaba. Sin dejarme llevar del todo por mis pensamientos, logro hacer que mi cerebro recobre un poco la cordura y reaccione sin mesura al hecho de que solo me encuentro gritando en la habitación de un desolado hotel.


Tras la frustración, hoy mis musas enloquecen porque ya no tienen una, sino cuatro lunas que inspiran más la pluma. Decidí que voy a hacer algunas paradas en el camino, con la intención, de sentarme a ver lo bonito que se ve de lejos el planeta aquel en el que borracho incluso vomito.


Por: Daniel Cruz

コメント


Suscribirse

bottom of page