Mi carta para sumercé
- Contenido Línea Prensa - El Ágora
- 18 oct 2021
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Adoro a mi chica de calendario.
Enero: Empiezas el año todo bien.
Febrero: Eres mi pequeña San Valentín.
Marzo: Quiero marchar contigo por todo el pasillo.
Abril: Tú eres mi conejita de pascua cuando sonríes.
Mayo: Tal vez si le pregunto a tus papás.
Junio: Ellos me dejarán llevarte al baile de graduación.
Julio: Como un fuego pirotécnico, brillas.
Agosto: Cuando estás en la playa te llevas todo el show.
Septiembre: Prendo las velas para tus dieciséis.
Octubre: Romeo y Julieta en Halloween.
Noviembre: Doy gracias de que tú me perteneces.
Diciembre: Tú eres mi regalo cerca del árbol de navidad.
Te vi por primera vez en un cuadro rellena de una imagen que mirabas a la nada y pensabas en lo todo, observe tus memes y los cambios de imágenes que tenías a través del tiempo y a inicios de este año comenzamos hablar que hasta el día de hoy no me dejas de sorprender con tu modo de ser, con tus pensamientos, sentimientos y tus metas. Me la jugué a la hora de escribirte, pues había sentido una ola de rechazo en aquel primer “Hola…” Que te envié, pero como te dije un día; hubo alguien que me dijo que me enfrentara al mundo, de lo contrario no tendré la vida que siempre quise y aquella persona con quien quería compartir cuando llegue a viejo, más lento y más pendejo.
Pero justo, justo, justo del momento que me respondiste se fue mucho más rápido mi miedo y me ganaron las ganas de conocerte, pensar que en algún momento como este en el cual estoy retratando del cómo te conocí, pasaron muchas cosas entre nosotros, incluso el día de tu cumpleaños no pude darte nada, nada más que una playlist donde me desnudaba en frente de ti y no hablo de la carne, sino de mis gustos musicales, mi vibras, mis pensamientos y mi conocimiento, durante el paro te fuiste por motivos personales los cuales los entendí y comprendí, pues al final reconocí mi error, pero te juro mujer que nunca dejé de pensar en ti, de pensar en aquella cita que teníamos pendiente de ir a comer un Subway con una cerveza y hablar mierda de los dos, una velada mágica y maravillosa. Sin embargo diré que siempre se trató de ti mujer, cómo lo dice una de las mejores películas de Disney, tú sí que “eres dinamita nena” y es que eres la bomba que yo necesitaba para brillar y vibrar, de sentirme chimba y autónomo, simplemente no sabes lo hermosa que eres y cariño, esa es mi parte favorita. No tenemos prisa, nos estamos enamorando. Ha pasado un tiempo desde que he estado sobrio de esta vida que ha sido dura, y mi calmar es hablar de ti.
Como te lo escribí un día así como esta publicación:
“Ven, cántame en el oído
En lenguajes primitivos
Y llévate mis pupilas
Te regalo mis lunares
Atrápame en tu mandíbula”
Y como lo dice la imagen “soy tan delicado como los pétalos y tú eres afilada como una espina y ambos formamos una rosa” aludiendo a esa verdad que soy muy emocional, pero es que nena vos me diste la vuelta al mundo y me hiciste despertar de muchas cosas y es por eso que siempre digo que eres mi clic y es que me dieron unas ganas de escribirte una carta en donde no te parta el corazón en dos.
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