Cristian
- Kevin Mesa
- 11 abr 2023
- 1 Min. de lectura

Soy músico y tu nombre mis ocho notas
Cual viento que se asoma a mi ventana
Y se lleva consigo todo el ahogo
que habita aquí; dentro de mí.
Fuiste parte de una decisión
Tú, el elegido, la galaxia exorbitante
Misma que desde hace algunos siglos
veía lejos, utópica, inefable.
Dos almas envueltas en la premura de lo eterno
que vivieron el éxtasis en su comienzo
agradezco el dar, el sentir, el brindar
eso que no tienes, y que hoy se llama tiempo.
Abrí el debate entre tu corazón y tu cerebro
y como espectador pude percibir que
el primer oponente estaba lastimado,
el segundo, en otro cuento.
Con el afán por encasillar el Ágape
no razonó sobre lo que realmente
estaba sucediendo.
Sí, estoy seguro de que era Philia, majestuoso sentimiento.
No me olvido del Eros.
‘Love on the brain’, en mi playlist
Imaginado el performance de dos extraños
cuyos cuerpos se están conociendo.
No hay espejos, porque adentro hay más
de lo que por superficie muestras
No hay frío, porque he llegado a pensar
que este calor te alimenta.
Adiós, al drama, bienvenido lo nuevo
que puede ir desde una despedida
hasta el verdadero reto.
Es un guion no escrito, una aventura, u otro fugaz recuerdo.
Te espero, no hay necesidad de claves
O tu dime
Si es el texto nuestro único encuentro…
Desde el alma, Kevin Mesa.
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