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Adiós a otra generación dorada

  • Foto del escritor: Contenido Línea Prensa - El Ágora
    Contenido Línea Prensa - El Ágora
  • 31 mar 2022
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 11 abr 2022

Este martes la Selección Colombia selló su eliminación de la copa del mundo, pero, ¿Qué viene de aquí en adelante? Una incertidumbre que los amantes del fútbol tendrán durante los próximos meses, pues el combinado nacional hizo un verdadero papelón en estas eliminatorias donde no sería justo responsabilizar únicamente a los jugadores, sino también al cuerpo técnico que no dio la talla para dirigir un equipo lleno de vacíos.


Las eliminatorias sudamericanas organizadas por la CONMEBOL tienen esa fama de ser una de las eliminatorias más exigentes en todo el mundo. No tanto por el nivel de juego que hay, es más por la "garra" con la que se vive el fútbol en esta parte del continente. Sin embargo, esa fue la pizca de picante que le faltó a Colombia desde el inicio del proceso con Reinaldo Rueda.





Es cierto que desde el entrenador Carlos Queiroz ya se apreciaba un mal rendimiento del equipo, a tal punto de recibir goleadas históricas con Uruguay y Ecuador (0-3 y 6-1 respectivamente) que tuvo como consecuencia la destitución del profe Queiroz de la Federación Colombiana. Reinaldo Rueda tomó el mando, pero desde su nombramiento ya dejaba dudas de si realmente era el indicado para encaminar a Colombia a un nuevo mundial, pues veníamos de un proceso de técnicos de la talla de Pékerman, responsable de meter a Colombia en dos citas mundialistas de manera consecutiva y de Carlos Queiroz, un hombre experimentado en participar en copas del mundo. Reinaldo Rueda, fue una nueva apuesta por parte de la junta directiva de la federación, ya que, en su anterior dirección técnica con la Selección Colombia, Rueda tuvo un rendimiento muy regular, y además, venía de un proceso con Chile el cual dejó a medias y en puestos bajos de la tabla.


Durante este proceso nunca existió una idea clara de juego, Colombia se vio sometida a un desorden táctico por parte de jugadores y cuerpo técnico. Solo hay que analizar los 7 partidos consecutivos en donde no fue capaz de convertir un gol y presentando un partido aburrido, sin emoción, y dejando a los aficionados con más ganas que fútbol. Es cierto que durante el ciclo de Rueda se logró un tercer puesto en la Copa América pasada, pero si hay una apreciación detallada, nos vamos a dar cuenta que el rendimiento fue el mismo que se llevó en las eliminatorias, goles a raíz de jugadas aisladas o individualidades de Luis Díaz. Este martes ocurrió lo que por meritocracia debía ocurrir. Si bien todos los colombianos anhelaban estar nuevamente en una copa del mundo, no hay que escapar de la realidad futbolística que vive la selección, un equipo sin sangre con un entrenador conformista, dos factores que da como resultado el fracaso y el adiós a una de las mejores generaciones que dejó el fútbol colombiano en cuanto a la calidad del plantel.


Es triste para todos los aficionados despedirse de grandes nombres como James Rodríguez, Radamel Falcao, Juan Guillermo Cuadrado y David Ospina; quienes probablemente no lleguen para el siguiente Mundial. No son los mismos jugadores de aquel equipo entre el 2012 y 2014 que ilusionó a más de uno. Además, sus retiros están cerca.


Hay que replantearse varias cosas desde la Federación para comenzar un nuevo proceso, tanto con el cuerpo técnico, como con las nuevas caras del equipo. Por el momento, solo queda aceptar las consecuencias de diversas acciones erráticas que llevaron al equipo a este punto y esperar qué determinaciones se toman desde la parte directiva para las siguientes competencias.


Autor: Juan Sebastián Euscátegui




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