Cenizas
- Contenido Línea Prensa - El Ágora
- 30 abr 2020
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I
Te dejó sola.
Juró, juró que te quería, pero sus palabras estaban tan vacías de acciones que dolían.
Dolían y no reconfortaban. Ella nunca lo supo, ya te habías quejado demasiado y ella ya se había excusado mucho.
II
Tus manos se aferraron al cariño que te ofrecía. Ese cariño que una vez fue fuego que no lastimaba.
Tus uñas se enterraron en tus palmas.
III
Las dos soltaron las puntas de tal cariño al mismo tiempo. Se disolvió en el aire inmediatamente.
De vez en cuando trataste de agarrar las cenizas en un desesperado ataque de nostalgia, aunque dolieran y no reconfortaran.
IV
En el fondo de tu alma siempre supiste que llegaría el día en que las cenizas se fundirían en la tierra y no podrías recuperarlas.
Y llegó, y lloraste porque aquel polvo fue todo lo bueno que tuviste en un día demasiado lejano para ser real.
Por: Natalia Ulloa
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