Gobernar y vivir en una ciudadanía concientizada
- Contenido Línea Prensa - El Ágora
- 30 abr 2020
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En los últimos meses, las regiones Latinoamericanas se han visto afectadas por diferentes catástrofes ambientales causadas por la contaminación y por los fenómenos naturales, que a fin de cuentas, vendrían siendo parte de la misma acción del hombre. En primera instancia, hablaremos de Colombia, país que ha sufrido un cambio climático extremo, entre heladas e incendios forestales. El IDEAM asegura que el país estará pasando por un fenómeno de variabilidad climática hasta septiembre y, por esa razón, mientras en algunas regiones sus habitantes están sofocados por el calor, en otras las lluvias y el intenso frío no dan tregua.
Esta situación se pudo presenciar la semana pasada durante el evento más importante del Pacífico y la cultura afrocolombiana, el Festival de Música Petronio Álvarez, realizado en la ciudad de Cali. Asistieron a él más de 100 mil personas y, aunque cada vez hay una mejor organización del evento, de acuerdo con el subsecretario de seguridad, Pablo Uribe, este año no se tomó en cuenta el tiempo de sequía que el Valle está viviendo, por lo que la Defensa Civil registró un aproximado entre 30 y 40 personas afectadas diariamente durante el festival a causa de las descompensaciones por las altas temperaturas.
A esto se suma la incomodidad que se presentaba en las horas del almuerzo, pues ya no solo era la cantidad de personas, sino también las temperaturas que oscilaron entre los 34 y 38 °C. Además, cabe resaltar que el clima no se puede controlar, sin embargo, la alcaldía de Cali y la gobernación del Valle del Cauca no se han reportado frente a este tipo de situaciones más que para aconsejar a los ciudadanos que deben consumir 3 litros de agua diarios. Frente a esto, muchas personas siguen acusando a la alcaldía de ser causantes de esta oleada de calor, pues fueron ellos quienes derribaron gran parte de la flora caleña para hacer infraestructuras, y está claro que la ausencia de los árboles en una tierra tan caliente como la nuestra, afecta de manera grave las temperaturas de la ciudad.
Por otro lado, algunas regiones no han sido afectadas, pues las condiciones de invierno se mantienen en diversos sectores como, por ejemplo, los Llanos Orientales, la Orinoquia, el sur de la región Caribe, el norte de la región Andina, el golfo de Urabá, el sur de Sucre y Bolívar, algunos sectores del Cesar, Santander, Antioquia, Norte de Santander y Chocó. Dentro de las catástrofes ambientales no todas se basan en la sequía, pues en departamentos como Antioquia, Boyacá, Cundinamarca y Meta, están vigentes alertas rojas a causa de los deslizamientos de tierra por las torrenciales lluvias.
Según estudios del IDEAM publicados en la nota técnica del 2018, “el fenómeno de la helada en Colombia es bastante frecuente de lo que podría esperarse y es causante de millonarias pérdidas a la agricultura de las tierras altas del país”. También, indica que puede llegar a perjudicar áreas localizadas a más de 2500 m.s.n.m, especialmente en los meses secos del año, aclarando que en el territorio colombiano las heladas se dan principalmente en los altiplanos y los cultivos más expuestos son generalmente las flores, la papa, el maíz y las hortalizas de clima frío.

Claramente, las altas temperaturas no solo han afectado nuestro país, pues en otras naciones de clima tropical como lo es nuestro vecino, Brasil, con quién compartimos la frondosa selva de Amazonía, se completan 17 días en llamas debido a los abrumantes calores y la incontrolable deforestación que se viene presentando en el país bajo el gobierno de Jair Bolsonaro. La protesta pública que ha estado tomando fuerza vía Twitter, muestra también la desaprobación contra la inacción del presidente frente a este preocupante hecho. Las grandes brasas están destruyendo el pulmón del planeta y el líder del país no se pronuncia al respecto para detener esto.
La muerte de la selva amazónica, sería una de las peores crisis ambientales a las que el mundo se haya enfrentado, perder esta joya ambiental implicaría respirar contaminando los pulmones. El INPE, reveló que la deforestación en los últimos meses en la Amazonía llegó a 2.254,8 km cuadrados en julio, casi el cuádruple del mismo mes de 2018. Respecto a esto, Bolsonaro dijo que estas cifras eran mentiras y posterior a eso, despidió al director del INPE, Ricardo Galvão.

El cambio climático y los fenómenos que perjudican el medio ambiente son un problema vigente que el gobierno y los ciudadanos deben tener en cuenta, puesto que en unos pocos años el descuido dado actualmente con la flora y fauna, como son la deforestación, la contaminación de los mares y el poco cuidado que le hemos dado al medio ambiente en general, no tendrá vuelta atrás, será un daño irreparable y sin precedentes.
Tanto los medios de comunicación, como cada uno de nosotros debería tomar conciencia del gran daño que estamos causando al medio ambiente. Por un lado, los medios, en vez de informar sobre dichos acontecimientos, poniéndolos como prioridad, deciden hacerse oídos sordos y dejar todo de lado; en la otra cara de la moneda estamos el resto, ciudadanos común y corrientes que podemos hacer algo pequeño como ahorrar agua o no arrojar basura a las calles, pero preferimos no hacerlo. El cambio que el mundo está pidiendo nos corresponde a todos, desde los miembros poderosos de las élites, hasta los niños de primaria que apenas están aprendiendo a vivir.
Por: Mariana Martínez y Valeria Rojas
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