top of page

Hasta siempre, Neal Adams

  • Jordy León Bejarano
  • 10 may 2022
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 8 sept 2022


El pasado 28 de abril murió una parte vital de la historia de los superhéroes. Neal Adams, uno de los primeros historietistas que vieron el potencial de los superhéroes para contar historias más realistas y de corte social, falleció el pasado jueves a los 80 años de edad gracias a las complicaciones de una sepsis. Por supuesto, su muerte ha hecho mella dentro de la comunidad lectora de cómics en todas las redes sociales, quienes se han desvivido en homenajes y reconocimientos para el recién fallecido autor. Hoy, quisiera aprovechar el espacio que aquí se me brinda para reconocer su obra.


Seguramente, esta será la primera vez que la mayoría habrá escuchado su nombre. Después de todo, así funcionan las cosas dentro de esta industria. El único que logró romper ese estigma fue el también fallecido Stan Lee, quien se convirtió en una leyenda y un ícono de la cultura popular tan o más grande que sus creaciones. Sin embargo, el común denominador es que los autores se pierdan ante la sombra de sus propias obras. Ese fue el caso de Neal Adams, que murió casi dos meses después del estreno de una película claramente influenciada por sus historias: ‘The Batman'.


En efecto, Neal Adams empezó a trabajar en las historias de Batman en la década de los 70s, durante la denominada era de bronce del cómic americano. Para esa época, las historias de Batman no diferían para nada de las historias que Adam West representaba en televisión durante la década inmediatamente anterior. El hombre murciélago era este personaje jocoso y de historias simples que gozaba de amplia popularidad, pero que para Adams, así como para su compañero Dennis O'Neil, estaba desperdiciando su verdadero potencial.


Es así como Adams y O'Neil, con la convicción de explotar todo el potencial que veían en la figura de Batman, desarrollaron una etapa que redefinió al personaje y a todo lo que le rodeaba. Durante las sagas desarrolladas por este equipo, Batman se convirtió en todo lo que hoy atribuimos a este personaje. Gotham adquirió una personalidad propia, la tesitura de sus historias empezó a ser más oscura y detectivesca, Batman se volvió un personaje más humano; capaz de equivocarse y aprender de sus aventuras.


Así mismo, el Joker pasó de ser un payaso de circo con tendencias criminales a ser todo un asesino sociópata, un genio criminal consagrado y un agente del caos. De igual forma; O'Neil y Adams le asignaron a Batman un código con principios como el de no matar, e hicieron que aborreciese las armas de fuego (en consecuencia al crimen que le quitó a sus padres).


Hasta hoy se destacan como cruciales para la concepción moderna del murciélago y su universo cómics como "Las Cinco Venganzas del Joker" y la creación del supervillano "Ra's al Ghul”, líder de la liga de las sombras y considerado hoy parte vital de la mitología del cruzado enmascarado gracias a la interpretación del actor Liam Neeson en la trilogía de ‘The Dark Knight’ (2005-2012) dirigida por Christopher Nolan.


Más o menos por la misma época, Adams puso en marcha un proyecto que pretendía romper las barreras entre el cómic y la vida real, inspirado sobre todo por los numerosos movimientos sociales que se levantaban por esa época en los Estados Unidos. Para lograr su cometido, se valió del dúo esmeralda de DC Comics, Green Arrow y Green Lantern, juntándolos en un rom de historias que interpelaban a los lectores acerca de muchos temas sobre los cuales era tabú hablar en cómics; como el racismo, el consumo de drogas o el rechazo por parte del pueblo estadounidense a la guerra de Vietnam.


Es así como Neal Adams presentó una relación dicotómica entre ambos héroes, relación que muchas veces los hacía chocar en encarnizados debates sobre cómo lidiar con ciertas situaciones. Así pues, Hal Jordan / Green Lantern era presentado como un héroe más conservador, con muchos años de experiencia a cuesta suyo; pero al que le era difícil adaptarse a los cambios que el mundo estaba sufriendo en aquella época. Por otro lado, Oliver Queen / Green Arrow era este héroe más cercano al pueblo; que estaba ahí para enseñarle a Hal que el mundo no es blanco ni negro, sino que funciona en escala de grises.


En estas historias, Neal se atrevió a interpelar a los lectores incluso a través de personajes que ellos ya creían conocer, rompiendo la imagen idílica y perfecta que era inherente a los héroes por aquella época. El ejemplo que más me gusta, por lejos, es cuando Speedy, el joven compañero de Green Arrow, es presentado como un adicto a la heroína; y cómo Oliver debe lidiar con ello.


Por supuesto, como todo buen autor de su época, Neal Adams no se quedó enclaustrado en una sola editorial. Para Marvel Comics, realizó historias de dos equipos insigne para la compañía, Avengers y Uncanny X-Men, todas con enfoques bastante similares a su trabajo en DC.


Su estilo de dibujo, consecuente con su forma de pensar acerca de los superhéroes, era sumamente realista y detallado. Para él, los lectores debían sentir que estos héroes realmente podían existir en el plano material por muy fantásticos que fueran; porque solo de esa manera, el discurso transmitido a través de ellos sería tan efectivo como pretendía.


Gracias a su obra, hoy tenemos historias legendarias como ‘The Dark Knight Returns’, publicada en 1986 por el guionista británico Frank Miller; ‘The Killing Joke’, del también británico Alan Moore; y franquicias cinematográficas como la saga X Men de Fox, la reciente ‘The Batman’, series de televisión como ‘Arrow’ y ‘Black Lightning’, o la propia ‘The Dark Knight’ de Nolan.


Sin duda alguna; Neal Adams, a pesar de no ser una autoridad reconocida fuera de la comunidad lectora de cómics, dejó una huella innegable en la cultura popular. Redefinió a muchos personajes, escribió obras que hoy son referencia para las adaptaciones al cine basadas en esos mismos personajes. Pero para mí, su aporte más valioso fue demostrar, junto a otros autores de la edad de bronce, que los superhéroes son un vehículo poderoso a través del cuál se pueden transmitir discursos sumamente relevantes de manera atractiva y comprensible. Hasta siempre, Neal Adams. Puedes descansar en paz, porque la influencia de tus obras aún sigue vigente, y algo me dice que lo estará por mucho tiempo.

Autor: Jordy León Bejarano



Escrito para Línea Prensa Gescom - El Ágora. Todos los derechos reservados.

Comments


Suscribirse

bottom of page