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La nueva reforma tributaria es igual a las anteriores: ineficiente

Contenido Línea Prensa - El Ágora

Tras el estallido social provocado principalmente por la reforma tributaria propuesta en abril de 2021 por el gobierno de Iván Duque, el presidente se vio en el afán de presentar un nuevo proyecto de ley que fuera aprobado con más facilidad. La “conversación” con líderes sociales y comunidades fue, quizás, más por interés mediático, para calmar el ambiente y evitar más dolor y daños.


Finalmente, tras una rápida aceptación el congreso (que lo aprobó el 9 de septiembre a las 10 de la noche), el cuarto intento de reforma tributaria fue reestructurado y sancionado por Duque el pasado 14 de septiembre, convirtiéndose así en ley de la República.

Esta vez decidieron nombrarla ‘Ley de Inversión Social’, pero los nuevos cambios son bastante ineficientes y no resuelven de fondo los problemas financieros del país. Aquí les iré explicando por qué.

Antes que nada, vale la pena conocer que con esta reforma se pretende recaudar 15,2 billones de pesos. Según los pronunciamientos de Duque y el ministro de interior, José Manuel Restrepo, la manera de conseguirlos será a partir de la implementación de una sobretasa al sector financiero (que solo incrementará un 3%), medidas de austeridad para el gasto público y otras en contra de la evasión fiscal. Esto suena muy bonito y casi poético, pero en realidad es poco posible realizarlo en la práctica.

Sobre las medidas de austeridad, no hay claridad sobre cómo exactamente serán implementadas, pero de todas formas con ellas se espera recaudar alrededor de 1,9 billones reduciendo la burocracia y gastos innecesarios como publicidad y nuevos vehículos; personalmente, considero que la creación de un Comité exclusivo para vigilar el cumplimiento de la reforma es bastante innecesario e incoherente, puesto que estas funciones podría desempeñarlas el Ministerio de Hacienda. Por otro lado, recortar gastos en la publicidad es tardío y poco creíble, considerando que el año pasado se conoció el escándalo de más de 20 millones que Duque gastó en posicionamiento en redes y seguimiento a influencers y periodistas, dato que se dio a conocer gracias a un informe de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).


Igual de ineficiente resultan las políticas de evasión fiscal, que golpean fuertemente a los pequeños emprendedores. Esta ha sido una de las principales críticas a la nueva ley, dado que en Colombia existen alrededor de 225 excepciones que permiten a las empresas evadir la tarifa de renta.1 Con la nueva reforma, el incremento a esta tarifa es del 35% para 2022. Quienes conocen cómo aprovechar estos “micos” ni se percataron de este incremento; mientras que, aquellos que no tienen las mismas posibilidades de evadir la tributación acabarán teniendo pérdidas significativas para sus negocios. Parece increíble, pero otro de los beneficios está relacionado con la retribución al financiamiento de campañas políticas. Si este tipo de “chancucos” se eliminaran, este sector aportaría 5,5 billones al recaudo propuesto, y sería posible con una tasa de solamente 22%. El resto es historia.


Ni hablar de las propuestas en materia de educación y empleo. Ni matrículas gratis ni más contratación para jóvenes: la primera es en realidad un aumento de presupuesto a los créditos con el Icetex2 y la segunda, como buena propuesta política, está chueca, aunque esto es una opinión personal. Programas como Ingreso Solidario y el de Apoyo al Empleo Formal (PAEF), que irán hasta 2022 y diciembre de 2021 respectivamente3, no alcanzan a cubrir la totalidad de los gastos que tiene una persona natural en el país. 40% del salario mínimo. Si ni el salario mínimo total alcanza. Eso, sin mencionar que eventualmente normalizará aún más la contratación por prestación de servicios, que a menudo no incluye seguridad social y otras prestaciones, siendo además inestable.


Puede que todo esto pinte mal y el país siga con una deuda externa de 65 billones de pesos, pero supongamos que fue mejor a que subiera el precio del café, la gasolina, los huevos y el arroz; aunque de todas formas los precios siguen estando por las nubes en varios lugares del país. A decir verdad, tristemente, solo nos queda esperar a ver qué traerá la próxima reforma tributaria, que esa no falla.


Por: Tata


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