Los andaluces no quieren el continuismo político
- Contenido Línea Prensa - El Ágora
- 30 abr 2020
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Hablar de política siempre resulta algo polémico para la gente. En el municipio de Andalucía, Valle, característico por su producto insignia, la gelatina de pata de res; la mayoría de la gente defienden a su candidato político de preferencia –no su postura política–, con argumentos ad hominem, es decir, desacreditando a la persona que lo declara, mas no la ideología que tiene. Pero más allá de esto, el problema más grande es que el pueblo se deja llevar por lo que dicen del uno y no dicen del otro; y todo esto se verá reflejado a la hora de ir a decidir en las urnas.
La “tierra dulce”, tiene 17.701 habitantes, según una proyección del DANE del año en curso (2019), de los cuales aproximadamente están aptos para votar 10.000 ciudadanos. Sin embargo, cada vez que hay elecciones, no es un secreto que aparecen personas habilitadas para votar de otros lugares y hasta los que ya han fallecido.
Por otro lado, para las elecciones de este año, que comprende el periodo 2020 - 2023, llama la atención que hay un gran número de candidatos, tanto para la alcaldía como para el concejo. En este último se destaca la participación de varios jóvenes. Hay personas quienes dicen que esto se debe al cambio que quieren originar las nuevas generaciones, que deciden no quedarse solo en lo que dicen, sino proponer desde la administración municipal soluciones; aunque, se sabe que no necesariamente se necesita ser concejal para poder ayudar a transformar y mejorar.
Otras personas, manifiestan que esto se convirtió en algo que está de moda y hasta en negocio, pues según la Resolución No. 0259 de 2019, en el artículo segundo dice “fijase el valor de reposición por voto válido obtenido por los candidatos a cargo de alcalde y de las listas que se inscriban para concejos municipales y distritales en el año 2019, por concepto de financiación de campañas, en la suma de 2.195 pesos”; pues para los que no sabían, pagan por cada uno de los votos válidos al candidato beneficiado.
Lo que sí comparto con los demás es que así sea joven o viejo, hombre o mujer, debe tener como mínimo conocimiento de: primero, datos generales sobre el municipio, algo tan simple como cuántos barrios, veredas, corregimientos y urbanizaciones tiene; segundo, la situación social de los habitantes, en otras palabras, cuáles son las necesidades de la población; y tercero, entrar en tema político, sobre qué se hace en una sesión. Si como aspirante solo sabe una cosa o nada de lo anterior, todavía tiene tiempo de informarse, por si le dan la oportunidad de ser un representante, no decepcione a sus seguidores.
El concejo municipal es una corporación administrativa, integrado en el caso de Andalucía por 11 miembros, porque es un municipio cuya población está entre 10.001 y 20.000, según el Consejo Electoral. Las principales funciones son ejercer el control político de la administración municipal y el estudio de los proyectos de acuerdo; y además aprobar los programas de desarrollo económico, social y de obras públicas.
En las próximas urnas, estará en el tarjetón la posibilidad de elegir entre 95 aspirantes al concejo, 56 hombres y 39 mujeres, repartidos en 10 partidos, un movimiento y una convergencia. Aproximadamente por cada 186 andaluces hay un aspirante al concejo. El “sueldo” de los concejales legalmente, se da en cada una de las sesiones. Andalucía es un municipio de quinta categoría, establecido en la ley 617 de 2000; el cual, para este año, según la circular 001 de 2019 de la Federación Nacional de Concejos, se pagan 70 sesiones ordinarias y hasta 20 extraordinarias. También se establece que cada año los honorarios se incrementan en un porcentaje equivalente a la variación del IPC durante el año. Son 164.732 que recibe cada concejal por una sesión, al año tienen asegurado 11.531.240 y aumentando que se hagan todas las sesiones extraordinarias serían 14.825.880. Y digo legalmente, porque hay quienes rumoran que por cada contrato que realizan, sacan su “mermelada”.
Para el cargo más alto de la administración municipal, son 6 los candidatos, 3 hombres y 3 mujeres, todos con la capacidad de dirigir al municipio y con la ilusión de modificar las políticas para que el pueblo tenga un desarrollo social. Unos con más propuestas que otros, pero que conlleva al mismo camino. Y es que la carta de presentación de estos aspirantes, debería ser la exposición de su plan de gobierno tal cual lo plantean y no hablar delante del público con un discurso utilizando recursos paraverbales (variaciones de la voz), que genera controversia con un adversario, despertando distintas emociones entre los asistentes.
Cada uno de los planes de gobierno tiene muy pocas similitudes de la manera en que están escritos. No obstante, deberían ser todo lo contrario, ya que estaba establecida una guía de programa de gobierno realizado por la Presidencia de la República de Colombia en mayo del 2019, con el fin de que todos los aspirantes siguieran este parámetro. La estructura que planteaba la guía es: nombre del programa de gobierno, candidato, cargo, entidad territorial, quién lo avala, presentación del candidato, enfoque del programa de gobierno, estrategias, y posibles fuentes de financiación. Cabe resaltar que unos tienen algún punto de la guía. Si quiere saber quiénes son, lo invito a buscar el programa de gobierno de cada uno de los aspirantes o el de su preferencia, para ver si cumplió con este mínimo requisito.
La Ley 136 de 1994 establece que para ser elegido alcalde “se requiere ser ciudadano colombiano en ejercicio y haber nacido o ser residente del respectivo municipio o de la correspondiente área metropolitana durante un año anterior a la fecha de inscripción o durante un período mínimo de tres años consecutivos en cualquier época”. Lo que permite a cualquier persona tomar este cargo, desde ahí viene el problema de que el ganador sea alguien que no esté lo suficientemente capacitado y, en consecuencia, se tendrán 4 años de un gobierno nefasto.
Algo queda claro y es que el pueblo andaluz no quiere el continuismo político, por lo que no hay un candidato que represente de manera directa al gobierno actual, aunque, muchos están repartidos en las campañas políticas.
Por: Laura Duarte
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