Mudando de piel
- Contenido Línea Prensa - El Ágora
- 30 abr 2020
- 1 Min. de lectura

Pies descalzos se pasean
divagando en la oscuridad,
aun en medio de la incertidumbre,
temen a lo desconocido,
huyen sin esperar.
Anhelan cambio, evolución.
Anhelan libertad…
Pero ahí están. Pasmados.
Bailando siempre el mismo ritmo,
perdiéndose en la nimiedad.
¡Tortuosa monotonía!
Me obligás a retroceder,
el cuerpo suplica mudar,
enredarse en una nueva piel.
Las alas dubitativas
se mecen en un vaivén.
Confusas, se asoman al vacío,
meditando el precio por arriesgarse,
las razones que implican ceder.
Ceder. Ceder y soltarse,
fluir cual riachuelo.
Arremeter contra la jaula,
Y escapar de las amargas cadenas,
que atentaron vilmente contra su libertad.
El miedo ata,
la rutina castiga.
Y, aun así, el deseo innato por el cambio,
sigue ileso.
Aunque el pasado se asome débilmente.
Los pies ahora, caminan orientados,
danzan al son de una melodía insólita.
Las alas se despliegan, firmes y sublimes,
ansiosas por lo que ha de venir,
dispuestas a lo que se aproxime.
Por: Isabela Salazar
Comments