top of page

'The Batman' y los contrastes de nuestra sociedad

  • Foto del escritor: Contenido Línea Prensa - El Ágora
    Contenido Línea Prensa - El Ágora
  • 22 mar 2022
  • 6 Min. de lectura

Cuando pensamos en el opuesto de Batman, se nos pasa por la cabeza un mismo personaje: el Joker, porque en todas las historias del murciélago en las que se enfrenta al príncipe payaso del crimen, siempre se les representa a ambos como dos maneras opuestas de estar loco. Por un lado, tenemos a Bruce Wayne, Batman, quien representa a la locura contenida y metódica; mientras que por otro lado está el Joker, quien encarna a la versión más clásica del delirio, la locura caótica y anarquista.

Sin embargo; la adaptación más reciente del hombre murciélago al cine, la película 'The Batman' dirigida por el director Matt Reeves, presenta un reflejo de Batman muy distinto al Joker, pero igual o más pertinente para la sociedad en la que vivimos. Riddler, un personaje que no simplemente se opone a Batman, sino que además es un reflejo oscuro de su ideología, deja ver cómo los contrastes presentes en nuestra sociedad, junto al sistema de la misma, pueden cambiarte radicalmente.


Antes de empezar con esta pequeña disertación, quiero dejar claro que esta no es una reseña de la película. Como lector de cómics y fanático del personaje (al punto de que tengo su emblema tatuado en mi brazo izquierdo), claro que me encantaría reseñar esta cinta, pero existe otro autor en este espacio que tiene una gran idea para abordar la reseña del filme. Así que prefiero no meterme en ese asunto. No obstante, llevo gran parte de mi vida diciendo que necesitamos ver a los superhéroes más allá de lo evidente y tomarlos muy en serio, así que no podía dejar de hablar sobre esta película, aunque con un enfoque ligeramente distinto al de una reseña, y más acorde a mi filosofía de ver más allá de lo evidente. Sigue leyendo, y entenderás a qué me refiero.


Para entender por qué Riddler es un reflejo oscuro de Batman en esta historia, y comprender por qué eso también es una crítica a nuestra sociedad, primero habría que remitirnos al libro que funciona como precuela oficial de la película. En él vemos cómo el pequeño Bruce Wayne, con tan solo 10 años de edad, se vio obligado a dejar su mansión, ya que sus padres decidieron donar esta propiedad para convertirla en un orfanato que le brinde hogar a todos los niños huérfanos de la ciudad. Uno de esos niños, era nada más y nada menos que Eduard Nashton, el futuro Riddler. Él miraba a Bruce desde lejos pero fijamente, con una mirada fría y llena de odio. Él odiaba a Bruce Wayne porque era un niño rico, con padres que lo amaban y que estaba dejando esta mansión para irse a vivir a una torre que prácticamente era un palacio, mientras que por otra parte, él y los demás niños huérfanos pobres tenían que vivir juntos en esa mansión, apeñuscados en una misma habitación y que despertaban en las noches siendo mordidos por las ratas, que ya eran también inquilinas del lugar; y esta, al ser una propiedad de la ciudad, el mantenimiento que recibía era nulo y sus condiciones de higiene dejaban mucho que desear.

Toda esta situación empeoró aún más tras el asesinato de los Wayne, dado que el crimen organizado y los políticos corruptos se apoderaron por completo del fondo para la renovación de la ciudad. Además, a la gente dejó de importarle la vida de los huérfanos que vivían en la antigua mansión Wayne, porque el pequeño Bruce, a pesar de vivir en un palacio con todas las comodidades posibles, inspiraba mucha más lástima.


El libro vuelve a juntar a ambos personajes en una misma situación. Posteriormente, nos cuenta que Bruce decidió convertirse en Batman en el mismo momento que Eduard decidió convertirse en Riddler. Todo esto sucede durante una carrera clandestina, la actividad favorita de los jóvenes millonarios de Gotham City. En ella, Bruce Wayne es detenido por conducir a alta velocidad y participar en una competencia ilegal, pero cuando la policía se da cuenta quién es, decide mejor dejarlo ir.


Durante esa misma carrera, Eduard Nashton, quien trabaja como repartidor por necesidad, es casi arrollado por algunos competidores del certamen clandestino. Primero, Eduard quiere ir con la policía, pero al percatarse de que eran jóvenes ricos, desiste de su idea, pues sabe que el sistema no hará nada contra ellos. En ese momento, Eduard decide que si el sistema penal de la ciudad no le dará justicia, él tendrá que buscar venganza.


En la siguiente carrera, Eduard pone una bomba dentro de uno de los autos que corren en ella. Cuando la bomba está por estallar, Bruce Wayne, quien va en primer lugar, decide abandonar la carrera para ayudar a la víctima en apuros. En ese instante, ambos personajes tuvieron una epifanía compartida. Por un lado, Bruce experimentó la sensación de salvar a alguien, y eso lo motivó para viajar por el mundo, especializándose en carreras muy específicas y aprendiendo sobre todas las artes marciales posibles, como preparándose para cumplir una misión. Por el otro lado, Eduard utilizó el mísero sueldo que ganaba como repartidor para inscribirse en la carrera de contaduría forense, una especialidad de la contaduría en la que se estudia específicamente la corrupción y el lavado de dinero.


Hasta ahora, hemos visto cómo ambos personajes comparten ciertas similitudes, como el hecho de ser huérfanos, pero a la vez poseen una historia muy distinta, esto debido a que su contexto es radicalmente diferente. Ya en la película, el director Matt Reeves lleva las cosas más allá, aunque irónicamente, lo hace a través de pequeños (pero significativos) detalles.


En primer lugar, tenemos el modus operandi de ambos. Por un lado, Batman ataca el crimen callejero, pues es el que le quitó a sus padres y él considera que es el verdadero problema de la ciudad. En el otro extremo tenemos a Riddler, quien ataca directamente a la élite corrupta de Gotham, pues en su concepción de la vida, son estas personas corruptas el verdadero problema de la ciudad. Aquí la pregunta sería: ¿Cuál de los dos tipos de criminalidad le hace más daño a Gotham?


La respuesta no es nada fácil, pues en repetidas ocasiones dentro de la película se nos muestra cómo estas dos modalidades de criminalidad se encuentran estrechamente relacionadas una con la otra; por lo que el filme hace un gran trabajo para hacerle entender al espectador que ambos personajes se encuentran peleando una misma guerra, solo que con métodos diferentes, pero que en últimas, se encuentran ligados a la misma ideología.

Sin embargo, el único que se da cuenta de esto es el propio Riddler, puesto que cuando es capturado y pide hablar con Batman, él ve a Bruce como un aliado, como alguien que comparte objetivos con él, pues a diferencia de Batman, Riddler es capaz de ver el panorama completo y reconoce que son más parecidos de lo que Bruce cree.


Otro elemento que da cuenta de ello es la conversación que mantienen Selina y Bruce sobre Riddler en un momento de la película, donde Selina lo acusa de expresarse como alguien que creció siendo rico, y por ello no es capaz de entender los problemas estructurales que posee la ciudad.


Pero sin duda, el momento cumbre de esta crítica a los contrastes de nuestra sociedad, lo vemos en el último acertijo. ¿Alguien se preguntó en el cine por qué Batman fue incapaz de resolver el último acertijo? Simple: un niño rico jamás habría visto en su vida un instrumento como el mete alfombras, un elemento clave para resolver esa última interrogante, algo que Riddler sabía de antemano y tomó ventaja de ello.


La escena del tiroteo en la plaza central y el discurso final no son nada más que el perfecto cierre para todo el subtexto de la película. Cuando Batman detiene a uno de los seguidores de Riddler y este al preguntarle quién es responde “Pues, soy la venganza”, una de las frases célebres de Batman a lo largo de la cinta, a Bruce le cae un balde de agua fría. En ese momento, él se da cuenta que tal vez ha estado haciendo las cosas incorrectas todo este tiempo. Es ahí cuando se percata que, desde su palacio, es incapaz de ver el panorama completo de la ciudad, y el montón de problemas estructurales que tiene. Y por supuesto, se da cuenta que buscar la venganza no lo hace muy diferente a Riddler.


Batman entiende que necesita dejar de pensar como el muchacho rico que es, y empezar a combatir los problemas reales, siendo ese rayo de esperanza que necesita la gente, reconociendo que vive en un sistema corrupto que le falló no solo a Eduard Nashton, sino a un montón de gente. Incluso, me atrevería a decir que Bruce entiende que él podría haber sido un Riddler si no hubiese tenido los privilegios con los que contó, pues Gotham es una ciudad de crueles contrastes. Y, por si no se han dado cuenta, nuestro mundo también. La verdadera pregunta es ¿Qué habría sido de Eduard Nashton si tan solo hubiese tenido la oportunidad de vivir en otras circunstancias?





Por: Jordy León Bejarano


Comments


Suscribirse

bottom of page